"No hay que llorar"

Esta tragicomedia pertenece a Roberto Cossa.
Tuvimos la maravillosa oportunidad de realizar un trabajo previocon su autor y escritor en Buenos Aires para mejor interpretación de textos de la obra.

En este Taller, que duro 4 días, don Roberto Cossa nos contó cosas interesantes que llevamos a escena en la presentación de la obra.

ARGUMENTO
El teatro, por excelencia, es el reflejo de su entorno.
En la segunda mitad del Siglo XX se acentúa en la dramaturgia latinoamericana la necesidad de ofrecer obras que presenten las problemáticas que en el habitante medio subyacen.
Seguramente es el factor económico el que comienza a desencadenar conflictos individuales y grupales mostrando grandezas y miserias al mismo tiempo.
Y en muchísimos casos, la mas efectiva manera de presentar estos hechos dramáticos fue la comedia.
El ámbito rioplatense no fue ajeno a esta tendencia.
Exponentes como "Esperando la Carroza", "La Nona", "No hay que llorar", "Hay que apagar el fuego", etc. dan una cabal medida de lo antedicho.
En esta obra nos reimos a mandíbula batiente la mayor parte del espectáculo pero es cuando termina la dramatización cuando comienza a aflorar el mensaje de fondo: HAGAMOS ALGO PARA QUE LO QUE VIMOS EN ESCENA NO SE REPITA EN NUESTRA VIDA REAL...

REPARTO:

Pedro: Marcelo Marcos
Osvaldo: Alejandro Muñiz
EEsther: Marcela Druetta
Graciela: Norma Busso
Gabriel: Rolando Ramos
Mamá Luisa: Susana Rossano
Diseño escenográfico: Edgardo Lavalle
DIRECCIÓN:
ALEJANDRO SOCOLOVSKY CORVETTO